4 hábitos para ser más eficiente

Escucha aquí el episodio completo en formato audio:

Los últimos años he construido una gran variedad de hábitos para mi día a día que, con el tiempo, me han llevado a conseguir un nivel de productividad y rendimiento especial, con menos estrés y sin necesidad de trabajar 16 horas al día.

Hoy te comparto 4 de ellos para que tú también puedas beneficiarte de ellos.

1. Aumenta la necesidad de hacer las cosas
Para ser más eficiente debes estar totalmente involucrado en la tarea que estás ejecutando. Para ello, no basta con que te apetezca o quieras hacerla, sino deberás sentir la necesidad real de conseguirlo.

2. Bloquea tiempo para tu propio crecimiento cada día.
¿Dedicas algo de tiempo cada día para leer libros, artículos, escuchar podcast o adquirir conocimiento para desarrollar tus capacidades y desarrollo personal? El simple hecho de hacer hueco en tu calendario te ayudará a llevarlo a cabo. Aunque sólo trabajes en ti 5′ cada día, esto te asegurará seguir creciendo y ejecutar de forma cada vez mejor.

3. Bloquea tiempo para ti cada día
¿Te aseguras cuidar tu mayor activo? ¿Tú? No te olvides que para que tu rendimiento sea duradero hay que “engrasar” la máquina de vez en cuando y es por esto que la mejor forma de hacerlo es asegurándote que dedicas tiempo para ti, de conexión contigo misma cada día. Puede ser simplemente dándote un pequeño paseo, meditando, dedicando unos minutos especiales de cuidado personal o simplemente sin hacer nada, pero asegúrate tener este tiempo exclusivo para ti.

4. Visualiza los resultados que quieres conseguir
Una herramienta muy potente para aumentar nuestro rendimiento es la visualización. Cuanto más te visualices y experimentes cómo quieres sentirte tras haber finalizado una tarea o proyecto específico, más fácil te será alcanzar estos resultados debidos a las conexiones neuronales que se hacen más fuertes en tu mente y que te ayudan en la fase de ejecución.

¿Quieres ver todo el contenido en más detalle a través de un breve vídeo? Abajo lo tienes 😉

 

Sucríbete aquí al canal de Youtube para estar al tanto del nuevo contenido o aquí en iVoox para seguirme en formato audio.

¡Gracias por escuchar!

La mentalidad del éxito y cómo aplicarla cada día

Escucha aquí el episodio completo en formato audio:

Pese a los altibajos a los que todos nos enfrentamos como profesionales, hay quién los lleva mejor y quién sin embargo se deja llevar por ellos.
La mentalidad del éxito no se aprende y se mantiene a lo largo de toda una vida. Es algo que deberás cultivar día tras día para que te adaptes fácilmente a las situaciones especialmente complejas o en las que pones en discusión tu capacidad para seguir adelante.

Es cultivando esta mentalidad que podrás fortalecerte como persona y además conseguir un rendimiento mayor día tras día.

A continuación te doy 3 claves para ir trabajando esta mentalidad.

1. Nunca dejes de aprender
No te conformes con lo que has aprendido hasta día de hoy. En el momento en que sentirás que lo has conseguido todo, estarás destinado a un recorrido de caída libre ya que no tendrás la humildad de reconocer que aún hay pasos que podrás dar para mejorar tus capacidades, lo que no te estimulará a darlos.

2. Sé riguroso en lugar de hacer las cosas corriendo quedándote en lo superficial
No te conformes con hacer las cosas con superficialidad. Cuanto más vayas en profundidad en las cosas, más podrás diferenciarte como experto y elevar tu rendimiento gracias a las oportunidades que atraes. Busca la calidad de tus acciones versus la cantidad.

3. Pon el foco en las personas que más te necesitan en tu industria o sector
¿Qué personas pueden más beneficiarse de tu trabajo? Enfoca tu trabajo hacia ellas porque allí está tu potencial diferencial y que te hará convertirte en persona de éxito. Por la ley de reciprocidad, cuanto más valor aportas a estas personas, más te seguirán para devolverte este valor.

¿Quieres ver todo el contenido en más detalle a través de un breve vídeo? Abajo lo tienes 😉

 

Sucríbete aquí al canal de Youtube para estar al tanto del nuevo contenido o aquí en iVoox para seguirme en formato audio.

¡Gracias por escuchar!

4 claves para aumentar tu productividad

Escucha aquí el episodio completo en formato audio:

Los pequeños cambios cotidianos de hábitos y formas de actuar son los que más te ayudarán a mantener tu nivel de productividad en el largo plazo. A esto le llamo alto rendimiento. Estoy convencida que no te interesa rendir de forma óptima al ejecutar un proyecto concreto pero luego no poder mantener este grado de eficiencia. Pues hoy quiero darte unas ideas para poner en práctica 4 simples consejos, adaptarlos a tu caso y ver por tu cuenta como pequeñas atenciones y cambios de rutinas te aportarán mucho más foco y mejora de resultados en el largo plazo.

1. Establece y lleva a cabo cada mañana un ritual que te de energía y fuerza
La productividad se cultiva empezando por uno mismo puesto que dependiendo de tu estado físico, emocional y mental tu capacidad de producción aumentará o disminuirá. Así que procura instalar una rutina de la mañana que te de energía y te ponga en una perspectiva de poder y de tener bajo control tu día.
No hace falta que dediques mucho tiempo a esto. Con 30′ de ejercicio físico y mental a diario bastará para ponerte en el estado de rendimiento óptimo.

2. Escribe cada día cuál es la cosa más importante que deberás llevar a cabo
En el momento en el que pones por escrito tu tarea más prioritaria, estarás llevando a ella tu foco y además te estarás comprometiendo a llevarla a cabo. Este sencillo paso te asegurará que cada día mantienes la producción. esto además te ayudará a evitar la sensación de acabar el día sintiendo que no has avanzado nada. Entonces, ahora mismo, ¿Qué tarea vas a llevar a cabo hoy sí o sí?

3. Dedica la primera hora del día a lo que más impacto tiene para que avances en tu sector
Si te descuidas y dejas que revisar el correo o bucear por las redes sociales te ocupe las primeras horas del día, estarás desaprovechando los momentos más preciados que tienes en tareas de menor valor. Aprovecha este momento para “atacar” lo más importante, lo que te has comprometido a llevar a cabo hoy sin falta, o como dice Brian Tracey en su libro “Trágate ese sapo” es decir ataca lo que menos te gusta pero que sabes que debes hacer.

4. Cuida tu entorno de trabajo
¿El ambiente en el que trabajas favorece tu productividad o más bien favorece que pierdas la te concentración constantemente? ¿La pila de papeles que tienes encima de la mesa te resta constantemente energía ya que te recuerda la cantidad de cosas que debes hacer? Quítala de la vista y haz que tu entorno de trabajo sea tu aliado. Piensa qué puede favorecer que estés en el estado mental adecuado y qué sin embargo no va a tu favor. Toma conciencia y empieza a cuidar tu entorno activamente.

¿Quieres ver todo el contenido en más detalle a través de un breve vídeo? Abajo lo tienes 😉

 

Sucríbete aquí al canal de Youtube para estar al tanto del nuevo contenido o aquí en iVoox para seguirme en formato audio.

¡Gracias por escuchar!

Cómo decir no más a menudo y no sentirte culpable

Escucha aquí el episodio completo en formato audio:

[Tweet “La diferencia entre las personas de éxito y las que no lo son es que las primeras dicen no prácticamente a todo”],

Palabra de Warren Buffet.

¿Tienes cuidado con lo que aceptas cada día y lo que no? ¿Tienes facilidad para decir sí a las primeras cosas que se te ponen por delante?

La capacidad que tienes para decir no a la gran mayoría de cosas que pueden desviarte de tus planes, juega un papel clave para que consigas o menos tus metas de forma rápida. En el post de hoy te quiero dar unas pautas para aprender a decir no más a menudo.

1. Obsérvate para detectar la variedad de “sí” que das a lo largo del día
No todos los aceptamos a lo largo del día lo verbalizamos a través de las palabras. Es por esto que deberás reconocer en qué ocasiones y de qué manera dices sí para luego poder controlarte. ¿Dices sí a las distracciones simplemente porque te dejas llevar por ellas? ¿Aceptas responder a una llamada telefónica cuando deberías concentrarte en un proyecto importante? Todos estos son “Sí” no dichos pero que valen como situaciones aceptadas..
El poder de decidir acerca de cómo quieres actuar ante una persona o una circunstancia siempre está en tus manos: Aprovéchalo y pregúntate si de verdad deberías aceptar esa situación o propuesta que surja.

2. Escucha cómo te estás sintiendo en esos momentos y aprovecha la intuición
¿Te genera frustración que un colaborador, un cliente o un amigo te pida continuamente cosas? ¿O siente que no te importa que te lo pida? ¿Cuando se te genera una oportunidad sientes entusiasmo o ansiedad porque te recuerda que estás desbordado? Detecta qué emociones pruebas en estos momento y deja que la intuición te guíe hacía tu decisión.

3. Busca decir no de forma asertiva, no utilices un lenguaje seco que podría malinterpretarse
Siempre que decir no implique una comunicación con otra persona, so utilices un lenguaje seco sino sé firme en tu respuesta (no existen no a medias, un no es un no) pero siempre en el respeto de la otra persona.

4. Un no puede ser un no hoy pero que deja las puertas abiertas a un sí en el futuro
No pienses que si dices hoy no estás cerrando las puertas para siempre. Si crees que las condiciones actuales no te permiten aceptar una propuesta pero realmente tienes interés de valorarlo a futuro, es bueno que lo tengas en cuenta de cara a la comunicación con tu interlocutor.

5. No te justifiques
No es necesario que des una justificación de tu decisión. Puede que sencillamente no te apetezca hacer una cosa y por esto decidas no hacerla, incluso si tuvieras el tiempo para dedicarle. No te quedes a medias: En el momento en el que empiezas a justificarte con tu interlocutor le darás la oportunidad de persuadirte para hacerte cambiar de opinión y así moverte al terreno de un sí cuando habías optado por un no.

¿Quieres ver todo el contenido en más detalle a través de un breve vídeo? Abajo lo tienes 😉

 

Sucríbete aquí al canal de Youtube para estar al tanto del nuevo contenido o aquí en iVoox para seguirme en formato audio.

¡Gracias por escuchar!

Cómo mantener la concentración (especial mentes dispersas)

Escucha aquí el episodio completo en formato audio:

Si tienes una mente especialmente creativa seguramente experimentes mayor facilidad para distraerte y perder el foco. Tranquila. Es normal y está avalado por la ciencia que estas mentes son más reactivas ante estímulos exteriores.

¿Qué pautas puedes seguir entonces para facilitar que te concentres y termines haciendo lo que deberías? Te comparto

[Tweet “5 consejos para mantener el foco cuanto tienes tendencia a dispersarte”]

1. Ten claro por qué y para qué estás ejecutando esa tarea o proyecto
Tener claridad que lo que haces está alineado con tu planificación (y objetivos!) de medio y largo plazo es la clave para asegurar que hay real interés en la ejecución. Si de entrada falta motivación, de forma consciente o inconsciente buscarás alternativas más atractivas y que te devuelvan el placer que no estás encontrando en lo que haces. Si tienes claro sin embargo, cómo esto tiene su espacio en una perspectiva de más largo plazo, incluso cuando es algo que realmente no te guste hacer, será mucho más fácil mantener el foco.

2. Toma menos decisiones
La toma constante de decisiones, muchas veces sin siquiera darte cuenta, implica un gran desgaste mental. Cuantas más decisiones tenga que tomar tu mente (incluso pequeñas, como bucear en las redes o perderse en las redes sociales!!!), mayor será la probabilidad de dispersarte.

3. Hazte preguntas que te aseguren que estás ejecutando las tareas prioritarias
Preguntas como “¿Debería realmente estar haciendo esto o debería hacer otra cosa?”. ¿Lo que estoy haciendo está entre las prioridades que me había marcado para el día?

4. Tómate descansos creativos
Si tienes tendencia a dispersarte, es bueno que aproveches los descansos entre una tarea y otra para permitirte divagar, cambiar de ambiente, escuchar unos minutos de música… En definitiva sin poner freno a tu mente. De esta forma estarás permitiendo que tu creatividad se exprese y será más fácil tener mayor concentración cuando te vuelvas a poner en un proyecto o tarea concretos.

5. Simplifica: No tengas más de 3 prioridades diarias
Olvídate de listas de tareas interminables: No deberías tener más de tres cosas en las que estás trabajando. Como te comenté en el episodio sobre la multitarea, obsesiónate con finalizar tareas en lugar de agregar nuevas. No te dejes llevar por añadir y añadir a las cosas que haces sino desarrolla la habilidad de quedarte con sólo tres prioridades diarias que te comprometes a llevar a cabo.

¿Quieres ver todo el contenido en más detalle a través de un breve vídeo? Abajo lo tienes 😉

 

Sucríbete aquí al canal de Youtube para estar al tanto del nuevo contenido o aquí en iVoox para seguirme en formato audio.

¡Gracias por escuchar!