4 vías para simplificar tu negocio (aunque creas que no lo necesitas)

¿Sientes que tu negocio va complicándose más y más a medida que crece? Hoy te cuento 4 formas de simplificar tu negocio.

 

Desde que era pequeña, siempre he tenido la tendencia a complicar mucho las cosas.

Mi mente siempre ha estado especialmente activa y por naturaleza soy de tomar acción rápido.

Esto está bien, pero a veces me juega malas pasadas porque doy pasos hacia delante antes de pensar si son realmente necesarios, si valen la pena o si hay una forma más fácil de llevarlos a cabo.

Es como si hiciera el viaje España-Italia pasando por China en lugar de ir por la vía directa..

Lo hago sin pensar mucho hasta que me doy cuenta de cuánto me he desgastado por el camino..

Y así a veces hago muy complejo lo que realmente podría ser mucho más simple.

Por suerte me he dado cuenta de ello.

Así que muchas veces me obligo a simplificar las cosas.

Escucha aquí el episodio completo en formato audio:

Aunque esto que te cuento puede parecer que me haya hecho sufrir bastante (en cierto modo es así), la realidad es que me ha ayudado a desarrollar un ojo “clínico” para detectar dónde y cómo puedes agilizar las ejecuciones.

Y por esto hoy lo quiero compartir contigo para que aprendas de mis errores y evites hacer las cosas más complejas de lo que realmente son.
&nbsp

Quizás sientas que todo esto que te cuento pasa en tu negocio.

¿Has tenido la sensación alguna vez que tu negocio necesita “desenredarse”?

¿Que es una maraña de estrategias, ejecuciones, herramientas, ideas.. y que si no pones orden en todo ello no puedes avanzar?

La realidad es que pasa a todos los negocios en algún momento. De hecho pasa incluso varias veces a lo largo de la vida de un negocio.

Para crecer necesitas organización. Más aún si quieres crecer en el mundo online.

Este mundo es muy rápido y el más ágil gana. El que tiene más capacidad de producción gana.

El que sabe adaptarse más fácilmente a los cambios, a nuevas tecnologías, a clientes cada vez más exigentes gana.

Así que está claro que para crecer necesitas orden y mucho se consigue simplificando en lugar de añadir más complejidad al día a día.

Pero, ¿por dónde empezar entonces a desenredar esta situación?

Te cuento cómo simplificar tu negocio por 4 vías diferentes

Vamos a ello:

1. Ofrece menos

Desde que arranqué mi primer proyecto online -un total fracaso en cuanto a sacar un negocio de él por cierto- he leído mucho, investigado y observado decenas de negocios.

He hablado con amigos que tienen negocios de 7 cifras a día de hoy y me he dado cuenta que hay un patrón común en todos ellos. Además he estudiado otros negocios con el fin de descubrir lo que hay detrás de lo que solo es visible hacia fuera.

¿La conclusión? Menos es más.

El mundo online es tan amplio y ofrece una oportunidad de expansión tan grande que no hace falta tanta variedad de oferta o producto para alcanzar grandes números.

Por supuesto hay muchos factores que entran en juego en todo esto. Entre ellos tu modelo de negocio, la misión de tu negocio o el público al que te diriges.

Pero sí hay algo indudable: si quieres crecer y te está costando, pon foco en una-dos ofertas de productos o servicio hasta conseguir que funcionen porque si no la dispersión de recursos mentales, de dinero y de energía será muy grande.

Tu cliente potenciar necesita cosas simple y claras y a menos que ya te estén funcionando los productos que ofreces, por lo que una buena opción de crecimiento es ampliar la oferta, raras veces algo que no funciona se soluciona haciendo más y más ofertas.

De hecho muchas veces las cosas no funcionan porque sencillamente no hemos llegado aún al punto en que la rueda empieza a rodar y quitamos el foco de ese producto o servicio justo cuando estamos muy muy cerca de que finalmente funcione.

Así que en definitiva plantéate si estás dispersando tus esfuerzos ofreciendo demasiados productos o servicios y piensa cómo puedes ofrecer menos y así concentrar tus recursos en hacer que la oferta con la que te quedas funcione.

2. Elimina

Ya te he contado de la importancia de eliminar ofertas “sobrantes”, aquellos servicios o productos que se llevan tiempo y recursos innecesarios. Ahora toca coger la tijera de nuevo y eliminar otras cosas..

Escanea de pies a cabeza tu negocio y pregúntate: ¿Qué puedo o podemos dejar de hacer que no aporta valor al negocio o a mi cliente?

Con esta simple pregunta seguramente te vengan a la cabeza procesos, tareas, actividades que seguís (con tus colaboradores) o sigues haciendo y que al ponerlas en perspectiva en tu negocio en su totalidad, te das cuenta que no aportan lo suficiente como para que merezca la pena seguir invirtiendo en ellas.

Aquí te dejo un ejemplo.

Una vez analizamos con una clienta el proceso que ejecutaba para entregar sus servicios como diseñadora.

Se sentía frustrada porque se daba cuenta que dedicaba muchísimas horas a la entrega de su servicio.

No entendía por qué le costaba tanto tiempo, pero esa era la situación y esto hacía que viera mucha menos rentabilidad a ese único servicio que ofrecía.

Le pregunté qué esperaba de ella su cliente una vez que la contrataba y cómo quería sentirse ese cliente tras la entrega del servicio.

Cuando me contestó y me explicó todo el recorrido que hacía con el cliente para entregar su servicio, detecté que a la hora de entregar bocetos o trabajos no definitivo, los entregaba como si fueran el trabajo final.

Esto implicaba que por cada propuesta creativa que entregaba a lo largo del proceso, dedicara muchísimo tiempo perfeccionando la estética de cómo entregaba esta propuesta en lugar de dedicar este tiempo solo en la entrega final.

Es como si al dibujar un cuadro, cuando aún estás con lápiz haciendo los primeros garabatos o estás a medias de pintarlo, lo enmarcaras para enseñarlo a tus amigos y pedir su opinión en lugar de dejarlo en el caballete y enseñarlo tal cual está..

Le sugerí eliminar todo ese trabajo extra.

Ese pequeño cambio se trasladó enseguida en ahorro de tiempo y mayor rentabilidad.

Así que del mismo modo pregúntate si se hace algo en tu negocio que puedes fácilmente eliminar.

3. Delega más

¿Eres de los que piensa que si no ejecutas tú, las cosas no van a salir como te gustaría?

Siento decirte que ha llegado el momento de arriesgar.

Jamás grandes negocios han podido expandirse sin la ayuda de otras personas.

Debes arriesgar a que las cosas puedan torcerse. A que no se ejecuten las cosas como tú lo hubieses hecho.

A que haya momentos en los que debas responsabilizarte por cosas que no te gustan pensando “si lo hubiese hecho yo, no hubiera pasado”.

Es parte del proceso de crecimiento. Tu negocio necesita que tomes este riesgo.

Lo necesitas para llegar a más y más personas con tu negocio.

Lo necesitas para poner orden y poder escalar.

Debes dejar de pensar que puedes con todo solo y abrirte a la ayuda de otros.

 

Y si no es tu caso y te resulta ya fácil delegar, entonces piensa en cómo delegar más aún para concentrar tu dedicación a aquellas actividades donde realmente solo tú -que tienes la visión de tu negocio- puedes estar.

Piensa en cómo hacer para que tu tiempo lo dediques a las actividades de mayor valor de tu negocio y que tú eres el mejor ejecutando.

Todo lo demás piensa en cómo puedes delegarlo a medida que el tiempo pasa y tu negocio crece.

La realidad es que son muy pocas las actividades NO delegables de un negocio.

Aquí te doy algunas ideas de cosas que puedes delegar y cosas no delegables.

Entre las cosas delegables está

– Todo lo relacionado con labores de investigación: cualquier tarea que implique una labor de investigación antes de pasar a la ejecución.
– Tareas que ejecutes de forma recurrente o repetitiva
– Seguimiento a presupuestos
– Soporte al cliente
– Facturación
– Implantación de nuevas herramientas
– Creación de procesos
– Publicación de artículos en el blog
– Edición de contenido audio-visual
– Creación de campañas de marketing una vez dibujada la estrategia
– Escritura de artículos y correos
– Labor comercial..

Entre las cosas NO delegables están..

– Participación en congresos, ponencias, eventos, aparición en medios..
– Entrevistas
– Aparición en videos
– Video marketing donde tú como experto hablas a la cámara
– Toma de decisiones estratégicas en tu negocio
– Networking y desarrollo de alianzas

 

Como te habrás dado cuenta, son muchas más las cosas delegables que las que no y desde ahora mismo me gustaría que pensaras, de entre todas las cosas que te he mencionado como delegables, con cuál de ellas te quedas para dar el primer paso y avanzar en cuanto a delegar tareas en tu negocio.

Recuerda que si no actúas, te seguirás sintiendo en una jaula y será muy difícil que consigas el crecimiento, la libertad y el estilo de vida que quieres que te proporcione tu negocio (Si no lo crees, puedes descubrir aquí todas las cosas a las que he renunciado para conseguir el estilo de vida que deseo)

Por último, otra vía para simplificar tu negocio es
4. Limitar la dependencia de múltiples herramientas o recursos

Cada herramienta implica un seguimiento propio, una curva de aprendizaje propio, el seguimiento de una fuente independiente de gasto y un mantenimiento.

No pretendo que según leas este artículo busques una herramienta que lo hace todo, pero sí te animo a que te plantees ir por el camino de la simplificación y preguntarte si realmente necesitas todas y cada una de las herramientas que empleas a día de hoy en tu negocio.

Quizás esto no sea tu caso y posiblemente te aburra pensar en herramientas, pero te diría que el 90% de las veces que he impartido una ponencia, ha habido alguien preguntándome acerca de herramientas (por esto es muy probable que a ti también te pase…)

Nos encanta experimentar y de forma inconsciente nos provoca placer hacernos con algo nuevo.

Sin embargo, ¿cuántas de estas herramientas realmente utilizas?

No es tan importante la herramienta que escoges como el uso que le das
Por lo tanto te animo a tener muy en cuenta si realmente merece la pena tener una determinada herramienta y si debe ser exactamente esa la herramienta o tal vez no te merezca mantener una herramienta así ya que te supone una complicación adicional en tu negocio.

Llegados a este punto, queda bastante claro que crecer tiene mucho que ver con simplificar.

Empieces por lo que empieces de las cosas que te he contado, seguro que notarás beneficios desde el primer momento.

Ahora es tu turno: ¿Cómo crees que puedes simplificar tu negocio?