La mentalidad del éxito y cómo aplicarla cada día

Escucha aquí el episodio completo en formato audio:

Pese a los altibajos a los que todos nos enfrentamos como profesionales, hay quién los lleva mejor y quién sin embargo se deja llevar por ellos.
La mentalidad del éxito no se aprende y se mantiene a lo largo de toda una vida. Es algo que deberás cultivar día tras día para que te adaptes fácilmente a las situaciones especialmente complejas o en las que pones en discusión tu capacidad para seguir adelante.

Es cultivando esta mentalidad que podrás fortalecerte como persona y además conseguir un rendimiento mayor día tras día.

A continuación te doy 3 claves para ir trabajando esta mentalidad.

1. Nunca dejes de aprender
No te conformes con lo que has aprendido hasta día de hoy. En el momento en que sentirás que lo has conseguido todo, estarás destinado a un recorrido de caída libre ya que no tendrás la humildad de reconocer que aún hay pasos que podrás dar para mejorar tus capacidades, lo que no te estimulará a darlos.

2. Sé riguroso en lugar de hacer las cosas corriendo quedándote en lo superficial
No te conformes con hacer las cosas con superficialidad. Cuanto más vayas en profundidad en las cosas, más podrás diferenciarte como experto y elevar tu rendimiento gracias a las oportunidades que atraes. Busca la calidad de tus acciones versus la cantidad.

3. Pon el foco en las personas que más te necesitan en tu industria o sector
¿Qué personas pueden más beneficiarse de tu trabajo? Enfoca tu trabajo hacia ellas porque allí está tu potencial diferencial y que te hará convertirte en persona de éxito. Por la ley de reciprocidad, cuanto más valor aportas a estas personas, más te seguirán para devolverte este valor.

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4 claves para aumentar tu productividad

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Los pequeños cambios cotidianos de hábitos y formas de actuar son los que más te ayudarán a mantener tu nivel de productividad en el largo plazo. A esto le llamo alto rendimiento. Estoy convencida que no te interesa rendir de forma óptima al ejecutar un proyecto concreto pero luego no poder mantener este grado de eficiencia. Pues hoy quiero darte unas ideas para poner en práctica 4 simples consejos, adaptarlos a tu caso y ver por tu cuenta como pequeñas atenciones y cambios de rutinas te aportarán mucho más foco y mejora de resultados en el largo plazo.

1. Establece y lleva a cabo cada mañana un ritual que te de energía y fuerza
La productividad se cultiva empezando por uno mismo puesto que dependiendo de tu estado físico, emocional y mental tu capacidad de producción aumentará o disminuirá. Así que procura instalar una rutina de la mañana que te de energía y te ponga en una perspectiva de poder y de tener bajo control tu día.
No hace falta que dediques mucho tiempo a esto. Con 30′ de ejercicio físico y mental a diario bastará para ponerte en el estado de rendimiento óptimo.

2. Escribe cada día cuál es la cosa más importante que deberás llevar a cabo
En el momento en el que pones por escrito tu tarea más prioritaria, estarás llevando a ella tu foco y además te estarás comprometiendo a llevarla a cabo. Este sencillo paso te asegurará que cada día mantienes la producción. esto además te ayudará a evitar la sensación de acabar el día sintiendo que no has avanzado nada. Entonces, ahora mismo, ¿Qué tarea vas a llevar a cabo hoy sí o sí?

3. Dedica la primera hora del día a lo que más impacto tiene para que avances en tu sector
Si te descuidas y dejas que revisar el correo o bucear por las redes sociales te ocupe las primeras horas del día, estarás desaprovechando los momentos más preciados que tienes en tareas de menor valor. Aprovecha este momento para “atacar” lo más importante, lo que te has comprometido a llevar a cabo hoy sin falta, o como dice Brian Tracey en su libro “Trágate ese sapo” es decir ataca lo que menos te gusta pero que sabes que debes hacer.

4. Cuida tu entorno de trabajo
¿El ambiente en el que trabajas favorece tu productividad o más bien favorece que pierdas la te concentración constantemente? ¿La pila de papeles que tienes encima de la mesa te resta constantemente energía ya que te recuerda la cantidad de cosas que debes hacer? Quítala de la vista y haz que tu entorno de trabajo sea tu aliado. Piensa qué puede favorecer que estés en el estado mental adecuado y qué sin embargo no va a tu favor. Toma conciencia y empieza a cuidar tu entorno activamente.

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Cómo decir no más a menudo y no sentirte culpable

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[Tweet “La diferencia entre las personas de éxito y las que no lo son es que las primeras dicen no prácticamente a todo”],

Palabra de Warren Buffet.

¿Tienes cuidado con lo que aceptas cada día y lo que no? ¿Tienes facilidad para decir sí a las primeras cosas que se te ponen por delante?

La capacidad que tienes para decir no a la gran mayoría de cosas que pueden desviarte de tus planes, juega un papel clave para que consigas o menos tus metas de forma rápida. En el post de hoy te quiero dar unas pautas para aprender a decir no más a menudo.

1. Obsérvate para detectar la variedad de “sí” que das a lo largo del día
No todos los aceptamos a lo largo del día lo verbalizamos a través de las palabras. Es por esto que deberás reconocer en qué ocasiones y de qué manera dices sí para luego poder controlarte. ¿Dices sí a las distracciones simplemente porque te dejas llevar por ellas? ¿Aceptas responder a una llamada telefónica cuando deberías concentrarte en un proyecto importante? Todos estos son “Sí” no dichos pero que valen como situaciones aceptadas..
El poder de decidir acerca de cómo quieres actuar ante una persona o una circunstancia siempre está en tus manos: Aprovéchalo y pregúntate si de verdad deberías aceptar esa situación o propuesta que surja.

2. Escucha cómo te estás sintiendo en esos momentos y aprovecha la intuición
¿Te genera frustración que un colaborador, un cliente o un amigo te pida continuamente cosas? ¿O siente que no te importa que te lo pida? ¿Cuando se te genera una oportunidad sientes entusiasmo o ansiedad porque te recuerda que estás desbordado? Detecta qué emociones pruebas en estos momento y deja que la intuición te guíe hacía tu decisión.

3. Busca decir no de forma asertiva, no utilices un lenguaje seco que podría malinterpretarse
Siempre que decir no implique una comunicación con otra persona, so utilices un lenguaje seco sino sé firme en tu respuesta (no existen no a medias, un no es un no) pero siempre en el respeto de la otra persona.

4. Un no puede ser un no hoy pero que deja las puertas abiertas a un sí en el futuro
No pienses que si dices hoy no estás cerrando las puertas para siempre. Si crees que las condiciones actuales no te permiten aceptar una propuesta pero realmente tienes interés de valorarlo a futuro, es bueno que lo tengas en cuenta de cara a la comunicación con tu interlocutor.

5. No te justifiques
No es necesario que des una justificación de tu decisión. Puede que sencillamente no te apetezca hacer una cosa y por esto decidas no hacerla, incluso si tuvieras el tiempo para dedicarle. No te quedes a medias: En el momento en el que empiezas a justificarte con tu interlocutor le darás la oportunidad de persuadirte para hacerte cambiar de opinión y así moverte al terreno de un sí cuando habías optado por un no.

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Cómo mantener la concentración (especial mentes dispersas)

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Si tienes una mente especialmente creativa seguramente experimentes mayor facilidad para distraerte y perder el foco. Tranquila. Es normal y está avalado por la ciencia que estas mentes son más reactivas ante estímulos exteriores.

¿Qué pautas puedes seguir entonces para facilitar que te concentres y termines haciendo lo que deberías? Te comparto

[Tweet “5 consejos para mantener el foco cuanto tienes tendencia a dispersarte”]

1. Ten claro por qué y para qué estás ejecutando esa tarea o proyecto
Tener claridad que lo que haces está alineado con tu planificación (y objetivos!) de medio y largo plazo es la clave para asegurar que hay real interés en la ejecución. Si de entrada falta motivación, de forma consciente o inconsciente buscarás alternativas más atractivas y que te devuelvan el placer que no estás encontrando en lo que haces. Si tienes claro sin embargo, cómo esto tiene su espacio en una perspectiva de más largo plazo, incluso cuando es algo que realmente no te guste hacer, será mucho más fácil mantener el foco.

2. Toma menos decisiones
La toma constante de decisiones, muchas veces sin siquiera darte cuenta, implica un gran desgaste mental. Cuantas más decisiones tenga que tomar tu mente (incluso pequeñas, como bucear en las redes o perderse en las redes sociales!!!), mayor será la probabilidad de dispersarte.

3. Hazte preguntas que te aseguren que estás ejecutando las tareas prioritarias
Preguntas como “¿Debería realmente estar haciendo esto o debería hacer otra cosa?”. ¿Lo que estoy haciendo está entre las prioridades que me había marcado para el día?

4. Tómate descansos creativos
Si tienes tendencia a dispersarte, es bueno que aproveches los descansos entre una tarea y otra para permitirte divagar, cambiar de ambiente, escuchar unos minutos de música… En definitiva sin poner freno a tu mente. De esta forma estarás permitiendo que tu creatividad se exprese y será más fácil tener mayor concentración cuando te vuelvas a poner en un proyecto o tarea concretos.

5. Simplifica: No tengas más de 3 prioridades diarias
Olvídate de listas de tareas interminables: No deberías tener más de tres cosas en las que estás trabajando. Como te comenté en el episodio sobre la multitarea, obsesiónate con finalizar tareas en lugar de agregar nuevas. No te dejes llevar por añadir y añadir a las cosas que haces sino desarrolla la habilidad de quedarte con sólo tres prioridades diarias que te comprometes a llevar a cabo.

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Multitarea: Cuándo evitarla y cuándo aprovecharla

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Estudios confirman que la multitarea reduce el rendimiento en media un 30%.
No todos los casos de multitarea sin embargo responden a estos números y hay ocasiones en las que la multitarea es efectiva y beneficiosa.

En esta ocasión voy a compartir contigo 3 consejos para evitar la multitarea (porque la realidad es que en la gran mayoría de los casos la multitarea NO es buena) y en qué ocasione sin embargo puedes aprovecharte de ella.

1. No empieces ninguna tarea antes de haberte asegurado tener terminado lo que estás haciendo
Vuélvete obsesivo con terminar en lugar de empezar. Pese al mal habito de empezar constantemente nuevas cosas (por el afán de sentirnos especialmente ocupados), resiste la tentación y oblígate a finalizar una tarea antes de empezar otra.

2. Diferencia entre tareas pequeñas y tareas grandes
Un error muy grande que puedes cometer es considerar todas tus tareas como iguales y por lo tanto dar a todas la misma importancia en tu escala de prioridades. La realidad es que hay tareas pequeñas para las que hay que prevenir que se conviertan en grandes sin serlo, sólo por el hecho que las hacemos caber en cualquier momento del día.
[Tweet “Agrupa y ejecuta las tareas pequeñas en un único bloque de tiempo para ganar en efectividad]

3. Elimina TODAS las distracciones que te puedan desviar. Pero piensas en realmente TODAS
Las distracciones son la mayor fuente que ofrece a nuestra mente el estímulo para postergar lo que estamos haciendo para dedicarnos a otra cosa. Aprende a conocer todas las cosas que te distraen porque muchas de ellas puede que vengan de tu misma mente y una vez reconocidas elimínalas.

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Qué hacer y cómo gestionarte mejor si no das abasto

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¿Sabes gestionar los picos de trabajo de forma efectiva? Sientes que estos “picos” nunca terminan, no das abasto y esto te produce mucha ansiedad?

Hoy te hablo de cómo enfrentarte a estos momentos y qué acciones puedes tomar para aliviarlos. Al leer estos pasos te animo a que los interpretes realmente de forma crítica para escoger cómo aplicarlos a tu caso, puesto que muchas veces las cosas que son de más sentido común se tienden a pasar por alto aunque nos afectan de forma muy sutil y por ello son muy peligrosas.

Aquí te cuento 6 consejos accionables para los momentos en los que te sientes desbordada.

1. Eliminar
Está claro que a todo no puedes llegar. Sin embargo muchas veces caemos en la trampa e intentamos llegar a todo hasta que nos damos cuenta que las 24hs del día no bastan. Lo primero que debes hacer en este caso es eliminar algo de tu calendario/agenda porque lo primero que necesitas es aliviar la ansiedad que te supone sentir que no das abasto. Sólo entonces podrás retomar perspectivas sobre la situación y entonces tomar decisiones más estructuradas sobre cómo como delegar o automatizar parte del trabajo.

2. Empieza el día teniendo tus tareas muy planificadas
Cuando empiece tu jornada de trabajo, deberías tener muy claro cuáles son tus prioridades, tus tareas de foco y en qué momento del día te vas a dedicar a cada una de ellas. Esto evitará que los tiempos se dilaten y además que te veas obligada a decidir “sobre la marcha” qué hacer, teniendo el día dirigido por las urgencias en lugar de tenerlo tú bajo control.

3. Di “NO” más a menudo
Aprender a decir NO es tal vez más importante que saber decir sí a oportunidades. Es fácil decir que sí cuando alguien nos propone hacer algo nuevo, participar en experiencias diferentes o simplemente aceptar 5′ de descanso tomando un café con un colaborador. Sin embargo, ¿Cuántas de estas cosas se traducen en tiempo perdido o que te reporta pocos o ningún beneficio real por la inversión de tiempo o energía que le dedicas? La mayoría de ellas.
Entrena la habilidad de decir que no y te aseguro que te aliviará mucho y con la práctica podría llegar a ser incluso adictivo..

Para más detalles sobre cómo decir no puedes leer este artículo.

4. Haz buenas transiciones entre una tarea y otra
Permítete descansar entre una tarea y otra y “desconectar” para prepararte para la siguiente tarea con la energía y la intención necesaria para llevarla a cabo con el estado adecuado. La preparación mental es clave para actuar con foco cuando empiezas una nueva tarea o un nuevo proyecto.

5. Asegúrate poner a calendario tiempos para “cerrar lazos”
Asegúrate que al terminar la semana no dejas “hilos abiertos”, es decir todas aquellas tareas que empiezas pero luego dejas a medias y nunca acabas de terminar. Ese tipo de tareas acaban siendo una carga mental ya que tu “lista de tareas” se van ampliando, lo que te genera estrés y la sensación de no conseguir nada.
Oblígate a cerrar todas esas tareas antes de empezar otra nueva. De esta forma verás el producto de tus acciones y no sentirás que actúas en “bucle”.

6. Descifra las sensaciones que estás probando
Cuando sientes que no das abasto y se te escapa el control, dedica unos momentos para “observarte”, “escucharte” y sentir qué sensaciones estás experimentando. En el momento en el que tomas conciencia de ellas podrás decidir cómo quieres interpretarlas y de esta forma dar instrucciones a tu mente para que las vivas sin la ansiedad que te provocan a día de hoy.

[Tweet “El primer paso para cambiar es tomar conciencia”]

Puedes ver el vídeo a continuación para tener todos los detalles sobre este contenido..

 

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5 consejos para ser más constante en la vida

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¿Eres constante a la hora de implantar una nueva rutina o habito en tu vida? ¿Eres capaz de mantener la consistencia en la producción de contenidos de valor cuando un determinado proyecto te lo pide?

Hoy te cuento 5 consejos para conseguir esta constancia necesaria para llevar a cabo cualquier tarea que te requiera invertir en consistencia a cambio de ver los resultados esperados (o mayores!) en un medio y largo plazo.

1. Ten claro el porqué
Saber muy bien por qué te enfrentas a este “reto” que te pedirá ser muy constante y además saber por qué es necesaria esta disciplina te ayudará a mantener el foco en ello y en pasar a la ejecución. Si no tienes claro qué te mueve para hacerlo, bien sea instalar el hábito de ir al gimnasio un día a la semana, bien sea publicar contenido en el blog de tu negocio, bien sea un proyecto personal, no tendrás el incentivo necesario que te mueve a la acción.

2. Cree en lo que estás haciendo
¿Crees lo bastante en este hábito/rutina/proyecto al que te estás enfrentando? Tú eres la única persona responsable de mantener el compromiso para la ejecución y por lo tanto deberás creer firmemente en lo que estás haciendo para perseguir resultados en el largo plazo en lugar de dejarlo a medias cuando empieces a recoger los frutos de tu trabajo en el corto plazo.

3. Ejecuta con disciplina
Comprométete realmente contigo misma a llevar a cabo las acciones que has declarado:
[Tweet “Sin acción no hay resultados y por lo tanto pon a trabajar tu fuerza de voluntad y ponte en marcha, “Sin prisa pero sin pausa””].

Puedes leer aquí 11 pasos para adquirir disciplina y voluntad.

4. Celebra tus logros
Este hábito de alto rendimiento hará que muevas tu atención desde la zona de incertidumbre (= todo lo que aún te queda por hacer a futura) a la zona de logros en la que podrás reconocer y reconocerte los grandes avances que has hecho.
Si por ejemplo quieres instalar un hábito para mejorar tu forma física, si en lugar de poner el foco en el esfuerzo que te supone ir al gimnasio cada semana lo pones en las veces que ya has conseguido ir cuando hace semanas no hacías deporte, te sentirás en un estado físico y emocional que te estimulará a seguir haciéndolo.
Así que permítete celebrar tus avances y lo que estás consiguiendo en el camino:
[Tweet “Más que los resultados, es importante lo que estás creciendo como persona al ser constante en tus acciones]

5. Busca una persona o grupo con el que compartir estas tareas que quieres llevar a cabo de forma constante
Si te rodeas de personas que te apoyan y te preguntan acerca de estas acciones o nuevas rutinas que quieres implementar, te será mucho más fácil conseguirlo.
Todos los grandes líderes saben la importancia de caminar acompañados: Trabajar y ejecutar de forma constante es algo solitario y si encuentras a alguien con quién compartirlo y con el que comprometerte a “hacer entrega” de lo que te propones, te hará sentir la presión necesaria para hacerlo.

Puedes ver el vídeo a continuación para escuchar más detalle sobre este contenido..

 

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Post sobre disciplina: 11 pasos para adquirir disciplina y voluntad

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Cómo tener más confianza en uno mismo: 6 pasos

Escucha aquí el episodio completo en formato audio:

Detrás de la confianza hay ciencia, estudios y mucha investigación… Pero, ¿Qué podemos hacer, de forma sencilla para aumentar la confianza en nuestro día a día?

Como casi todo en esta vida, puedes “entrenar” para aumentar tu nivel de confianza cuando te enfrentas a situaciones de inseguridad, a la hora de tomar ciertas decisiones o cuando sientes que la confianza se ve sustituida por pensamientos limitantes que no te permites ser firme en tus pasos.

En el episodio de hoy comparto 6 sencillos pasos para tener más confianza.

1. Decide que vas a tener más confianza
Deberás convencerte a ti misma que tienes el poder de ganar este “juego de la confianza” y que harás de todo para conseguirlo. Por esto el momento en el que decides que vas a sentirte más confiada ya estás dando el primer paso para que ésta sea tu realidad.

2. Adquiere más competencias
Nuestro nivel de confianza está directamente relacionado con nuestro nivel de competencias en ese área de mejora. Cuanto más conocimientos , competencias y herramientas tengas a tu alcance para sentir que eres “competente” en ese campo, mayor será tu nivel de confianza.
Pregúntate: ¿Qué pasos puedo dar para adquirir más competencias y aumentar mis conocimientos técnicos y personales en ese campo en el que a día de hoy siento no tener la confianza que me gustaría? Haz que la respuesta a esta pregunta defina el primer paso que vas a dar sin falta esta semana, sin excusas.

3. Sé paciente y ten disciplina
Cuanto más consistente seas a la vez que comprometida a experimetnarte en estas facetas en las que sientes que te falta confianza, mayor seguridad en ti misma sentirás y ésta la transmitirás cada vez más hacía las personas a tu alrededor.

4. Escucha tu intuición
Hay momentos en los que la falta de confianza tiene su origen en que te estás enfrentando a una decisión o acción que no es congruente con tus valores como persona o los valores de tu negocio. Es bueno detectar estos casos porque es muy difícil por no decir imposible aumentar tu confianza en algo que no es coherente contigo por lo que no crees en esa cosa. En estos casos es mejor que te alejes de estas situaciones en lugar de seguir empujando para aprender a enfrentarte a ellas con confianza pues al no ser algo que está alineado contigo, necesitarás hacer un esfuerzo enorme para hacer crecer tu nivel de confianza y antes o después te darás cuenta que no merece la pena.

5. Recuerda los momentos del pasado en los que has sentido que tenías mucha confianza
¿Cómo te sentías en estos momentos? ¿En qué ambiente estabas? Había algún detalle concreto, algo en el entorno o alguna persona que te estaba ayudando a actuar con confianza? Si reconoces esas sensaciones, lo que estabas experimentando, qué estabas viendo en ese momento, entonces intenta replicar estas condiciones físicas, mentales y emocionales en los momentos de inseguridad que experimentas a día de hoy.

6. Rodéate de personas que te ayudan a subir tu nivel de confianza
[Tweet “Escoge de forma intencionada estar con personas que te apoyan en el día a día, que te hacen crecer y valoran tu trabajo, tus esfuerzos y tu impulso a mejorarte”]

Además aprende a aceptar los comentarios positivos de las personas para que sean el impulso a confiar más en ti, a darte la seguridad que aún sientes que debes construir pero que te confirman que sí estás dando los pasos correctos.

Puedes ver el vídeo a continuación para escuchar más detalle sobre este contenido..

 

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Post sobre coherencia: Cómo ser coherente con uno mismo al plantear objetivos

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Todo sobre masterminds con Paloma Reino

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En esta primera entrevista de 2018, traigo una invitada experta en masterminds para emprendedores, Paloma Reino, que nos contará en detalle qué son los grupos mastermind, cómo funcionan y cuál es el secreto para que las personas que participan en un mastermind le saquen el máximo provecho.

Personalmente soy muy fan de los masterminds, he participado y participo actualmente en uno de ellos y es la forma de asegurar que tenemos a alguien a quien rendir cuenta a la hora de actuar y dar los pasos que nos hemos comprometido a dar mes a mes, semana tras semana.

 

Si prefieres acceder al contenido en formato vídeo a continuación lo puedes ver.

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CONSEJOS y RECURSOS

Nos llevamos de esta entrevista: [Tweet “Juntos somos más fuertes y si no trabajamos juntos es porque nos falta espíritu de buena armonía”]
Libro aconsejado: El libro “Piense y hágase rico” de Napoleon Hill.
Datos de contacto: A través de la página web: www.palomareino.com

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Evento presencial en Madrid “Impulsa tus resultados y lidera tu vida

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Cómo piensan las personas exitosas

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¿Por qué hay personas que alcanzan unos resultados extraordinarios en su vida y otras, incluso en condiciones de base mucho mejores no llegan ni siquiera a dar el primer paso? ¿Qué separa estos dos perfiles?

Estas preguntas me han obsesionado los últimos años de mi vida y a medida que iba buscando una respuesta y aplicando lo que iba descubriendo he podido vivir en primera persona la transformación que aplicar una forma de pensar u otra implicaba.

Hoy quiero compartirte qué tratos mentales y formas de enfrentarse a las situaciones están a la base del éxito. Éxito entendido como el vivir una vida satisfactoria en todos los aspectos: Profesionales, económicos, de relaciones sociales, aventura, sentido de contribución, familia, amistades.. Y una vida donde además podemos dedicar la mayoría de nuestro tiempo a nuestra zona de genialidad y sacar todo nuestro potencial.

Aunque ciertamente hay ventajas competitivas relacionadas con la raza, pertenencia geográfica, orígenes, disponibilidad económica, éstos no son tratos IMPRESCINDIBLES para llegar a conseguir resultados extraordinarios, pero sí lo es tener la mentalidad y disciplina para conseguirlos.

La real diferencia entre alcanzar los resultados y no alcanzarlos, está en no dejarse bloquear por los pensamientos limitantes y en su lugar utilizarlos como oportunidades para seguir dando pasos.

¿Qué significa esto?

Te lo cuento todo en el vídeo a continuación..

 

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